Letter from the FARC to the Supreme Court March 27, 2005
Montañas
de Colombia, marzo 27 de 2005
Señores
magistrados Corte Suprema de Justicia
Bogotá.
Respetados
señores:
La
renuncia de la Corte al ejercicio de la soberanía jurídica
al avalar la extradición de nacionales a los Estados Unidos,
es una injustificable actitud que lacera gravemente el decoro
de la Patria. La tradicional independencia de esta rama del Poder
Público ha devenido en una especie de instancia subalterna
del Palacio de Nariño. Son más de 258 las extradiciones
que ha rubricando, sin objeción, en lo que va corrido de
este cuatrienio de Uribe Vélez. Con este procedimiento
la Corte está perdiendo autoridad moral como máxima
instancia de la justicia en Colombia. Sabe muy bien el tribunal
supremo, que la determinación actual del gobierno de extraditar
guerrilleros, tiene como motivación una sed irrefrenable
de retaliación política, agravada con la falsedad
de pruebas fabricadas por la inteligencia militar y la Fiscalía
General de la Nación, pero sin embargo no actúa
en derecho. A ninguno de los 258 extraditados se les ha permitido
controvertir “pruebas” y en esa misma línea,
se les ha negado la garantía constitucional del debido
proceso y el derecho universal a la defensa. ¿Cómo
es posible, señores magistrados, que se extradite a Simón
Trinidad a los Estados Unidos con el visto bueno de ustedes, sobre
la base de burdos montajes de la denominada inteligencia militar
y la Fiscalía, que inventaron cargos de narcotráfico,
alteraron documentos internos de la organización y reeditaron
con propósitos sucios el video de lanzamiento del Movimiento
Bolivariano por la Nueva Colombia, para hacerlo aparecer, contra
la verdad, como integrante del Estado Mayor Central de las FARC?
¿Cómo es posible que ustedes acepten que a la cédula
de Sonia, esos mismos organismos le hayan estampado la huella
digital de una ciudadana acusada de narcotráfico, para
justificar su extradición? No es ético recurrir
a este tipo de patrañas con las que premeditadamente se
infringe la norma constitucional que prohíbe de manera
perentoria la extradición de colombianos por delitos políticos.
La aplicación de esta medida a Simón y Sonia ha
causado un daño enorme a la esperanza de paz concertada
y a un eventual acuerdo humanitario de canje. El país está
en antecedentes que el canje que proponemos no procede de manera
individual, lo cual debieron tener bien claro las autoridades
estadounidenses que presionaron por todos los medios el desafortunado
aval de la Corte. Por principio nos oponemos a la extradición
de nacionales. No se debe arrodillar la dignidad y la soberanía
de Colombia ante una potencia extranjera. Como FARC, y en nombre
de millones de colombianos preguntamos, señores magistrados:
¿Por qué se niegan ustedes a ejercer la soberanía
jurídica? ¿Por qué dan su voto favorable
a la extradición de 258 ciudadanos, cuando los supuestos
delitos de los que se les acusa fueron cometidos en Colombia y
no en los Estados Unidos? ¿Dónde está la
independencia de la Corte Suprema frente a Uribe Vélez
y frente al prepotente gobierno de los gringos?. Señores
magistrados, por la dignidad de la Patria no permitan que esa
instancia judicial descienda a la humillante condición
de Corte apéndice de Washington o Corte colonial.
Secretariado
del Estado Mayor Central de las FARC-EP
As
of July 30, 2007, this communiqué was available online
at http://www.farcep.org/?node=2,1477,1